November 8, 2009

Lea la letra chica...(Borrador)

Estaba sentado en el lugar de siempre, haciendo lo que es parte de su rutina.
Miré de reojo para ver si estaban su jefe o la secre, pero para mi fortuna no habían llegado. Tomé una bocanada de aire para tranquilizarme. Lo observé un rato.
Al pasar de los minutos el sol comenzó a reflejarse en su pantalla, entonces, se volteó con su silla a correr la cortina.
Ese fue el momento preciso para dar rienda suelta a parte de mi imaginario, que por esos días solo quería dejar de serlo.
Caminé suave y silenciosamente, saqué el pañuelo que llevaba en mi cartera y antes que mi perfume diera cuenta de mi presencia, le cubrí con él los ojos atándolo firmemente.
En un primer momento se inquietó, pero mi susurro en su oido y los pequeños mordiscos suaves en su oreja le entregaron las pistas para que me descubriera y se dejara seducir en ese juego mañanero de un somnoliento lunes cualquiera. ¡Me estás empezando a volver loco!
Seguí besando la parte del rostro que estaba descubierta, luego, mis manos ágiles, desabotonaron su camisa. Su cuerpo palpitante se rendía ante mis caricias, mientras sus manos se enredaban suavemente en mi pelo.
Lamer delicadamente cada parte de su pecho y sentir agitada su respiración hicieron de mí una depredadora.
La suavidad se convirtió en fiereza. Mi animalidad dejó de lado mi suave femineidad, mis manos tiraron su pelo fuertemente, mostrándome un cuello varonil, pero era su virilidad lo que quería poseer.
La ropa que le quedaba encima terminó rapidamente en el suelo, sin embargo, la corbata que enmarcaba su cuello, sirvió primero para llevarlo cual animal cazado hacia el lugar de destino y luego, para atarle las manos tras la espalda dejándolo desprotegido frente a mis tentaciones. Desnudo, a ciegas y jadeante era la presa perfecta de mi obsesión.
El vestido de gasa en conjunto con las puntillas negras fueron la dupla exacta para poder subirme sobre él deslizándome lentamente y dejándole huellas de mi ansia de posesión. Sabroso y recio espectáculo fue el que encontraron primero mis manos y luego mi boca..
Se busca protagonista/ayudante para el guión Debe poder continuar con el libreto y calzar con algunas de las características aquí descritas Llame al 68XXXX..

August 20, 2008

Versión 2 punto 0......

Extraño título.

No se me ocurrió a mí, sino a una compañera de trabajo mientras observábamos unas fotos on line.

Extraño, sin embargo de alguna manera manifiesta una relación entre pasado y presente. Liberador de culpas ( odioso sentimiento del cual me cuesta deshacerme)

El 2 punto 0, aquel de mejor cilindraje, que representa por lo tanto mas bríos, mas fuerza, mas poder.

Abre paréntesis: Esta cilindrada da una idea del trabajo que puede hacer el motor, sin embargo no es concluyente, ya que hay otros factores que pueden influir en su desempeño, pero esta explicación es parte de un cuento inconcluso, por tanto aun no definido y dada las circunstancias, menos aún, verificable Cierre paréntesis.

¡Qué manera de amarlo!- me dijeron.

¿A sí? ¿Tú crees? - pregunté..

¡Claro! Tanto así, que buscas la versión 2 punto 0!

¿La versión 2.0?

¡Exacto! Fíjate bien, tiene la misma línea, sigue el estilo. Un poco menos alto por cierto, pero ese es un detalle..

Después de pensarlo un rato, me pareció una atinada forma de llamarle y dada la aseveración que encausaba el hecho por un riel moral hemos de decirle " El 2.0 "

¿Qué daño podría hacer querer la versión renovada?

June 10, 2008

Terapia liberadora.

Es extraño esto del cambio de folio entrando en la cuarta década.
Yo pensaba que era un mito, pero después de todas las experiencias que he vivido directa o indirectamente, puedo afirmar que de mito no tiene nada, por el contrario es una realidad que a veces abruma por ciertas características que hacen transitar estos cambios desde lo anárquico, a lo lastimero, pasando por lo excéntrico y por qué no, también bordeando lo ridículo.
Sueños de féminas, que creemos éste el momento, en que la vida nos plantea tomar alguna decisión. El ahora o nunca.
Sin embargo, haciendo algunas ligeras reflexiones, el sentido no cambia mucho. Los grandes cambios se dan en el QUIÉN y el CÓMO.
A quién voy a dirigir mi atención y que modificaciones haré para conseguirlo.
Cirugías de todo tipo orbitan en mi círculo cercano, que se jacta no de feminista, pero por lo menos de anti machista. He llegado a escuchar entre ellas: "No hay mujeres feas, solo pobres"
¡ Qué patético! Estoy de acuerdo en que pobres, sí, pero de autoestima o de valores.
Aúnque alguna podría plantearme que no hay diferencia entre una tintura y una cirugía, ya que convergen en el mismo punto, exceptuando el costo y quizá tenga razón.
Las he visto endeudarse hasta el último peso para comprarse la moto que las hace recuperar esa libertad que se siente al chocar la cara contra el viento.
Las he visto correr y sudar por horas para no perder esa figura que les permite calzar perfectamente unos ajustados jeans.
Las he visto perder el temor al fuego e inscribirse en el cuerpo de bomberos para generar situaciones adrenalínicas, durante el incendio o la espera.
Las he escuchado comentar las últimas dos, tres o cuatro conquistas que les permiten sentir que todavía están vivas, que generan movimiento hormonal.
Las he acompañado a clases de salsa, en las que se rodean de extraños personajes, un par de décadas menores, que las seducen con cuentos que ellas vivieron, pero que en el camino olvidaron.
Obviamente no he sido inmune a este virus, pero ninguno de los ejemplos anteriores refleja los síntomas que me afectaron y de los cuales aún me quedan algunas marcas, pequeñitas como las de varicela, pero cicatrices al fin.
Yo, que era la doña Julia de Unamuno, cambié de un día para otro mi mundo, mis intereses y pretendí transformarme en, la doña Inés de Zorrilla. El cambio que no fue estético y al parecer, tampoco ético según la limitada perspectiva que me da mi experiencia o inexperiencia amorosa, no me resultó
El que sería mi Juan Tenorio, tenía otros gustos. Por lo menos la situación me sirvió para dejar de ser la eterna desdichada doña Julia.
Como valor agregado me quedan los bríos hormonales, que al parecer son lo que cada una, por diferentes vías está buscando.
¿Qué se traerá la próxima década?
No lo sé, espero que se siga relacionando con las hormonas porque aunque solo sea con el personaje que me acompaña desde el principio del cuento, es bueno disfrutarlas..

May 14, 2008

Metonimia

Léelo...

April 16, 2008

Anónima Filio. lo dice mejor que yo...Escúchala

Anónima Alejandro Filio Escúchala

March 18, 2008

En espera..

Dio varias vueltas en su auto, como si así el tiempo de espera se hiciera mas corto.. Esperar, esta palabra representaba muy bien lo que sería esta noche. Primero a las amigas que llegarían de la comida en la que no quiso estar. Luego, esperar la llamada. Esa llamada para la que se había preparado tanto. Esa llamada que le daría la cuota de ánimo que necesitaba para no negarse a respirar, para saber que no se estaba borrando, para sentir que aún era de carne y hueso...para sentirse deseada, poseída y posesora. Tocó la ropa interior que había comprado hace unas horas y la sintió suave, seductora. La vibración del teléfono la sacó de su inspección: - "Llegaremos en veinte minutos. La comida se dilató y como la negra está a cargo, no ha podido cerrar las cuentas, pero paciencia, ya nos vemos"- dijo la voz al otro lado del teléfono. No era la voz que esperaba del otro lado, pero igualmente se alegró. -Veinte minutos mas-. Decidió ir al local para esperarlas fumando y estar mas atenta al teléfono. Observó el local. El mejor lugar era la terraza, así que se acomodó para esperar a sus incondicionales. Imaginó la situación que viviría en unas horas más. Su cuerpo se agitó al seguir las imágines, sintiendo un exquisito placer que ratificaba su apasionado carácter. Sacó el teléfono de la cartera, para asegurarse de atender rápido al llamado...

November 13, 2007

Pre ocupaciones I parte...

Subió la escala esperanzada. Recién había legalizado las fotocopias con los antecedentes que llenaban el sobre. ¿Cómo iniciar el diálogo? o tal vez, sería solamente responder a una serie de preguntas. Quizás fuese mas que eso, podría ser una entrevista, en la que esperen respuestas técnicas. ¡Que inconsecuente!- pensó. Ella, que a todos les decía lo importante que era en esta vida ocuparse y dejar de lado el prefijo. Ella, la reina del vivir el hoy, gastando energía en un devaneo absurdo e inoperante. ¡Basta!- se dijo. Obviamente las decisiones y el discurso las decidiré estrategicamente al cruzar la puerta. Al saber quien y como se planta el que está del otro lado. Dependerá de como dirija su discurso, para advertir lo que espera de mí...¡Ya estás otra vez !- Volvió a recriminarse, que te importa lo que piensa el que está detrás de esa puerta, acaso no es la oportunidad para decir lo que se puede hacer, para ponerle alas a un sueño... ¡Y dale! Déjate de pendejadas, ya estás grande para dar rienda suelta a los quizás, tal vez y tanto absurdo que permites entrar a tus pensamientos. Esta vez, su sermón autolimitante fue mas elaborado, como para poner fin, de una buena vez, a una situación digna de chiste popular. Casi llegaba al piso indicado en la dirección que llevaba escrita. Miró la hora en el celular. Faltaban por lo menos diez minutos para la hora de la entrevista, entonces, decidió darse la última mirada. Se encaminó al baño que estaba frente a la oficina en que tendría que golpear. Se miró y le gustó bastante la imagen que proyectaba. El viaje a Brasil le había venido bien, por lo menos la motivó a sacarse esos kilos que la estaban martirizando, además mantenía el color tostado que había conseguido con los trotes diarios en la orilla costera. Se veía profesional o mejor dicho, veía la imagen de la profesional que ella quería revelar, después de darse cuenta del potencial que poseía y que al fin, alguien además de sí compartiría. Dio un respiro hondo y golpeó la sencilla puerta, que no tenía mas detalle que el nombre de su futuro interlocutor, grabado con tinta azul en un plástico semi transparente. ¡Adelante! La voz sonó diferente a lo que esperaba...