Sintió un golpe en la cabeza. Abrió los ojos, temeroso. Vio a su padre inclinado, ocupando una extraña posición entre el volante y el parabrisas. Estiró su pequeña mano, para tratar de sentir la vida de aquel ser tan amado. La caricia tuvo respuesta. Su nombre fue murmurado, imperceptible a los oídos de otros, pero él, lo sintió fuerte y cálido. Intentó cambiarse al asiento delantero,sin embargo, unas manos que parecían amigas se lo impidieron. Volvió a escuchar la voz que necesitaba para calmarse: - ¡Hijo, no te muevas! Quédate allí ¡Estoy bien! Las palabras daban vueltas en su pequeña y confundida cabecita. Trató de recordar, de entender lo que estaba sucediendo.. Risas, juegos, amigos, globos, fiesta, una machimada, un partido, competencias de ping pong. ¿Qué sucedió? Hace unos minutos, la risa invadía el auto. Volvían de haber dejado en su hogar al último amigo que quedaba, tras un largo y entretenido cumpleaños. Él, sintió sueño y se tendió en el asiento trasero. Era pequeño, delgado. Podía aún, dormir cómodo allí. Además, su padre, su héroe, conducía calmado, cuidadoso; como siempre. Las sirenas, algunas voces extrañas, manos que ahora sintió ajenas y una camilla,lo hicieron entender. Sintió una leve caricia en su cabeza. Sólo podía mover los ojos, su cuello estaba inmovilizado por un extraño aparato. Alcanzó a ver a su padre en otra camilla. Distinguió, aún en medio de la sangre, una sonrisa que lo dejó tranquilo. |
June 5, 2006
Confianza...confusión..
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

1 comment:
Lo siento mucho...
Post a Comment