Si hay algo que me produce calma y me invita a pasar horas admirándolo, eso es el mar. Es uno de los motivos por los cuales me encanta mi casa. Sentarme en el living, correr las ventanas, escuchar una música acorde a mi estado anímico, mirando, desde la altura dada por el cerro de Viña en que vivo, el puerto del gran Valparaíso. Con su actor principal, ese océano que otorga refugio a diversas embarcaciones cada vez de mayor tamaño. En invierno, ver su furia, su impaciencia, sus ganas de robarnos un pedazo de costa, me inquieta y a la vez me relaja contradictoriamente. En año nuevo, mi casa es un privilegio, los fuegos artificiales, aunque vistos a escala, se disfrutan plenamente. Incluso cuando algunos vecinos invaden el antejardín, podemos escapar al segundo piso y en nuestro autismo familiar, observarlos por sobre todos los demás.... Que felices momentos aquellos, que gratos recuerdos, cuantas historias, fantasías y realidades se han dado mirando ese hermoso paisaje. Desde hace unos días esa idea de tranquilidad se altera, veo trabajadores que van y vienen en la casa que está frente a la mía, pero que se caracterizaba por estar bajo el nivel de la calle. ¿Acaso se les habrá ocurrido elevarse para compartir la imagen pintada en las ventanas de mi living.? Será que necesitan también de aquello que por años sentí mío....¿Compartir el paisaje de mi ventana? Ahh, noooo ¡Eso no!. Miren que pensar en robarme mi paisaje...¿Qué se habrán imaginado? Ni más ni menos, esa es la realidad. En un dos por tres me cambian el paisaje y pintan mis ventanales con su propia intimidad......... De ahora en adelante tendrá que ser el mas alto el lugar que me acoja, cuando quiera observarlo para refugiarme en su suave azul verdoso... A mis Rivera Letelier, J Bayly, Lemebel, I Allende, Zaldaña, Mistral, Neruda, Saramago y tantos otros que me acompañaron allí en mis momentos de ocio, incluso a tí irreverente The Clinic, les pido disculpas, tendremos que buscar otro lugar para nuestros diálogos.....lo siento... Bolaño, también a tí pensé en disfrutarte en aquel sillón, bajo el tenue sol que nos alumbra en esta estación, quedará pendiente nuestra intimidad... Ya no más vecinos en mi antejardín para el año nuevo......Te echaré de menos hermoso cuadro que adornabas mi tranquilidad. |

No comments:
Post a Comment